1 800 - 0452 00 admin@info.com

Camino de Santiago – Comienza el Camino

26 de julio comienza nuestra aventura.

Nos levantamos muy pronto a eso de las 8:00 de la mañana, tuvimos algún que otro problemilla con la tienda de campaña pero fue divertido.

Como el camping estaba muy cerca de la Rue de Espagñe, calle donde nos dirige al comienzo del camino, no tardamos mucho en llegar a la calle del Camino de Santiago. Desde este momento ya ves la Cuesta que te espera….

Desde el principio tomamos la decisión de llevar a los perros atados, salvo que encontráramos un lugar despejado y tranquilo para que pudieran acompañarnos sueltos. Nuestros perros están acostumbrados a andar largos recorridos, pero como también les hemos potenciado el olfato y dos de ellos son de raza de caza estábamos dudando de si nos iban a hacer caso o no. Y bueno, esta decisión también fue con el fin de que los perros y nosotros nos acostumbráramos a ir juntos. Así en los paseos estarían más relajados cuando estuvieran atados y nosotros también claro.

Es muy importante que vayáis con bastante agua, nosotros fuimos con 2 litros y no fue suficiente. Os encontraréis una fuente después de haber andado muchísimo camino, si no os ocurre como a nosotros, estaréis en posesion de un mapa del peregrino en el cual se indican las fuentes de agua que se encuentran en el camino. También debéis tener en cuenta que nosotros viajamos con 3 perros y que si viajáis con vuestros compañeros, que generalmente suele ser un  número menor, el uso y disposición de agua será mucho más cómodo que el nuestro.

Tener en cuenta que desde San Juan de Pied de Port hasta Roncesvalles son 30 km, 30 km de subida y bajada extrema más atravesar la selva del Irati.

Generalmente el peregrino tiene un paso de unos 5 km/h, nuestra idea era la de adaptar el paso de los cinco a uno solo, teniendo que parar muy a menudo, más o menos cada kilómetro y medio para que descansarán y bebieran agua (alguna chuche siempre caía). Esto nos dejaba un paso más o menos de unos 3 km/h pero no había ninguna prisa ya que nos planteamos hacer el camino para ellos.

La subida por los Pirineos fue increíble: unos paisajes preciosos, una tranquilidad abrumadora, mucha niebla, muchos animales que ver (Pirata que quería perseguir un águila real… jajaja casi nos lleva con el).

La bajada de los Pirineos es un camino pedregoso y como indican en la señal, con unas fuertes pendientes, un descenso de unos 40 grados, lo que conlleva alguna caída que otra, algún tirón y un machaque extremo para las rodillas. Es sin duda el tramo que más largo se nos hizo.

Terminando la bajada se divisa en el horizonte una arboleda poblada y con un brillo especial. Esa es la entrada a la Selva del Irati.

Para los temerosos de perderse en el bosque nuestra experiencia nos dice que la Selva está mucho mejor señalada de lo que podíamos imaginar, cada dos arboles más o menos, la señal del peregrino continúa indicando el camino. Es una Selva poblada y espesa, la luz del sol no atraviesa sus hojas, se sabe que es de día por la claridad en el entorno. A los que os gustan los paisajes disfrutareis como niños. A nosotros se nos hizo muy largo, muchas horas de viaje ya, nuestros perros estaban locos con los olores de todos los animales que habitaban el lugar, fue entonces cuando nos reafirmamos que un trabajo de adiestramiento es muy importante, ya que nos produjo mucha impotencia el ver a nuestros perros con ganas de salir a buscar rastros y nosotros vernos incapaces, por miedo de que no regresarán , de soltarlos.

En todas fueron 10 horas de caminata, el tiempo suficiente para admirar tanta belleza, para afianzar el vínculo entre los cinco. Ellos nos ayudaron a subir esas tremendas cuestas, estuvieron atentos en las bajadas, nosotros les dábamos mucha agua y velábamos constantemente por su bienestar. Fue una unión muy bonita.

A partir de este momento y durante todo nuestro viaje velábamos los cinco por los cinco, como una verdadera manada.